Mi Ex-Zona de Confort: mi trabajo

Nadie ha muerto jamás de incomodidad, y, sin embargo, vivir en nombre del confort ha matado más ideas, oportunidades, acciones y crecimiento que todo lo demás junto. ¡La comodidad mata! Si tu objetivo en la vida es estar cómodo, te garantizo dos cosas: primera: jamás serás rico; segunda, jamás serás feliz. T. Harv Eker

¿Sabéis lo que es? Es esa situación en tu vida en la que estás cómodo aunque no eres feliz. Es fácil estar allí, lo conoces. Sabes qué sucede si estas en esa zona, mientras que si sales de ella no tienes ni idea de qué pasará y esa incertidumbre es peor que la insatisfacción de quedarnos en nuestra zona de comfort.

Para muchos esa zona de confort es el trabajo. No nos apasiona lo que hacemos, pero estamos cómodos, conocemos a los compañeros, hacemos siempre lo mismo y tenemos un sueldo a final de mes que nos permite llevar una vida mediocre pero segura. Sobre todo, segura. Sabemos que vamos a hacer hoy en el trabajo y aunque hay conflictos con compañeros o jefe, siempre eso es mejor que salir de ahi y entrar en la incertidumbre de no saber si tendré un sueldo a final del mes. Si encontraré ni siquiera un trabajo, o si lo que encuentre, me guste más. Os entiendo perfectamente.

Yo trabajé más de diez años en el sector del automóvil como ingeniero de calidad. No sé muy bien cómo termine allí. Después de terminar la carrera fue el primer trabajo que encontré y yo solo quería ganar experiencia y ganar un dinero que me permitiera viajar y comprarme un coche, un piso y lo que es normal desear tener con 23 años. Fue una etapa dura. Si alguien de los que me leéis, conoce el sector de la automoción, sabréis que es muy esclavo con las horas de trabajo, mucho estrés y un mundo muy masculino donde predomina la competencia, el tener amigos en altas esferas y en trabajar muchas horas por poco dinero a cambio (en relación con las horas que trabajas). Aún así, cuando me planteaba buscar otro trabajo, pensaba: este trabajo lo conozco, me conocen, tengo un sueldo que me permite viajar y ahorrar. Digamos que la insatisfacción que me producía el trabajo era algo que podía aguantar.

Llegados a este punto os voy a contar un cuento por si os ayuda a reflexionar un poquito más y descubrís alguna zona de comfort en la que estáis.

El cuento del perro y el clavo

“Un Hombre va de visita a casa de un amigo y cuándo entra al comedor se encuentra con el perro de su amigo. El perro es grande, fuerte, pero está quejándose y llorando.

El visitante pregunta a su amigo, “¿oye, que le pasa a tu perro, parece enfermo?”,

No te preocupes, le dice el amigo, este perro es muy perezoso.

Los dos amigos se sientan a relatar sus viejas historias, mientras que el animal continúa quejándose, ante lo cual el visitante pregunta de nuevo a su amigo y le dice, “me preocupa tu perro, ¿porque no lo llevas al veterinario?”, el hombre le contesta nuevamente, “no te preocupes, es que este perro es perezoso”.

El visitante inquieto por la misma respuesta, le pregunta “oye ¿por qué dices todo el rato que este perro es perezoso?, yo lo que veo es que está enfermo y que está sufriendo”, entonces el amigo le dice:

“Mira lo que le pasa es que lleva sentado encima de un clavo toda la mañana, sé que le duele y. por eso se queja y se queja, pero no ha querido mover el trasero de su sitio, porque con todo y clavo, se siente cómodo y ya se ha acostumbrado a su sufrimiento”.

Moraleja: ¡Sólo tomamos acción cuando ya hemos sufrido bastante!

En mi caso, el año pasado las circunstancias me ayudaron a “desapegarme” del trabajo seguro y emprendí un camino totalmente inseguro y lleno de incertidumbre como es ser blogger y terapeuta holista. No creáis que para mi fue facil emprender ese camino.. pero cómo habréis escuchado muchas veces, cuando el alumno está preparado aparece el maestro. Y como si se tratará de algo “mágico” fui pasando pruebas y situaciones para ir madurando y e ir dejando atrás mi apego a la seguridad que me ofrecía un trabajo como el que tenía. Hoy puedo ver que, aunque se cerró una puerta, se abrieron muchas otras llenas de bendiciones. Además, he podido conocer gente nueva que me ha ayudado mucho a abrir mi corazón y a aceptar la incertidumbre como una parte muy importante del juego de la vida. Si no dejas de controlar y actuar de acuerdo a tus programas inconscientes, la vida no podrá fluir a través de ti y no podrá traerte todas las bendiciones que mereces.

Si quieres tener algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca has hecho.

Yo te reto a que en este 2019 intentes salir de tu zona de comfort (trabajo, pareja, actividades que realizas sin realmente gustarte). Te reto a que te plantees qué te hace realmente feliz y que disfrutes más de ello. Si tu vibras alto siendo feliz, tu onda se expande a los que tienes alrededor siendo todos un poco más felices. ¿No me crees? Pruébalo y cuéntame cómo te ha ido.

Con amor y gratitud,

Cristina Nadal

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